Crónicas de un amante de quemar neumáticos

Si a alguno de vosotr@s os diera curiosidad y preguntara a mis padres que desde cuándo tengo esta obsesión por todo lo que tenga ruedas, os diría que casi desde que aprendí a andar, porque después de eso he pasado por toda clase de vehículos: triciclos, bicicletas, patines, monopatines… hasta que llegué a mi primera motocicleta y, después de eso, por fin a mi primer coche. Ya hace tiempo de eso, por supuesto el tener mi primer vehículo de cuatro ruedas fue importante y nunca más he podido volver a sentir la sensación que me produjo ese suceso, aunque por después he seguido investigando otros medios de transporte terrestres pero no con el mismo resultado.

Seguramente no creo sea el único amante de las motos y los coches que ande por el mundo, más bien es una afición común y corriente, soy consciente de ello. Así que os preguntaréis: ¿para qué hay que compartir esto en un blog, acaso es importante? Bueno, no está de más compartir algún que otro conocimiento que tengo sobre el mundo del motor gracias a mi experiencia, eso siempre está bien; pero mi verdadero interés es compartir justamente lo contrario: las experiencias que he vivido gracias a la pasión por ese mundo.

Por supuesto, puede que haya gente a la que tampoco le interesen las andanzas y desventuras de un friki del motor, pero nunca se sabe, yo estoy seguro de que habrá más de un interesado. Sobre todo si, como quién no quiere la cosa, dejo caer que el interés por este mundo me proporcionó muchas oportunidades con mi otra gran pasión: las chicas. Y es que aunque suene a tópico, los vehículos son un imán para ellas, imagino que es algo ancestral que llevamos en los genes y no podemos evitar: a los hombres nos gusta tener el mejor transporte (caballos, motos, coches, barcos y hasta aviones) y las mujeres se sienten atraídas por ellos, qué le vamos a hacer.

¿Puede que ahora haya conseguido captar más vuestro interés? Bueno, si es así, pasaos de vez en cuando por aquí, y sabréis cómo con cada paso en el mundo del motor, fui adquiriendo experiencia también en el campo de los ligues, de tal forma que desde hace tiempo lo uno va unido irremediablemente a lo otro.